Entre el 1° de enero y el 31 de marzo de 2026 se registraron 60 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, además de 1 transfemicidio y 7 femicidios vinculados de varones adultos y niños, según un informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, de La Casa del Encuentro.
El relevamiento también advierte que 80 hijas e hijos quedaron sin madre, de los cuales el 58% son menores de edad, mientras que en el 61% de los casos los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas.
Uno de los datos más alarmantes vuelve a repetirse: el 72% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o en el domicilio compartido con el agresor, consolidando el hogar como el lugar más inseguro para mujeres en situación de violencia.
En cuanto a la distribución geográfica, si bien los casos se registran en todo el país, la provincia de Buenos Aires encabeza la cantidad de femicidios en términos absolutos, seguida por Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba.
Tentativas y contexto social
Por primera vez, el informe incorpora el registro de 73 tentativas de femicidio, con el objetivo de visibilizar situaciones en las que el delito no se concreta por circunstancias ajenas a la voluntad del agresor, pero que evidencian niveles extremos de violencia.
Desde el Observatorio señalaron que esta ampliación permite dimensionar con mayor precisión la problemática y alertaron que las desigualdades sociales continúan profundizándose, lo que agrava las condiciones de quienes atraviesan situaciones de violencia.
Preocupación por el desmantelamiento de políticas
El informe también expresa preocupación por decisiones del Gobierno nacional, al señalar el desmantelamiento de estructuras de género, incluida la eliminación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.
En ese marco, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de Naciones Unidas instó al Estado argentino a tomar “medidas urgentes”, advirtiendo sobre un retroceso en materia de derechos humanos, especialmente por recortes en prevención de violencia y salud sexual, y la desarticulación de programas como el Plan ENIA.
Datos adicionales
8 víctimas habían realizado denuncias previas
4 agresores tenían medidas cautelares vigentes
3 femicidas pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad
6 víctimas presentaban indicios de abuso sexual
6 casos ocurrieron en contextos de narcocriminalidad
3 víctimas eran migrantes
1 víctima estaba embarazada
11 agresores se suicidaron tras el hecho
Desde la organización remarcaron la necesidad de no naturalizar la violencia de género, subrayando que se trata de una problemática de derechos humanos y no únicamente de seguridad, y reclamaron políticas públicas activas para prevenir y erradicar estos hechos.
Fuente: Casa de Encuentro



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