Azcué, el desafío de liderar sin romper la coalición que lo llevó al poder

 Francisco Azcué logró lo impensado en Concordia: poner fin a 40 años de hegemonía peronista y llevar a Juntos por Entre Ríos al gobierno local. Sin embargo, su llegada a la intendencia no fue un logro estrictamente radical. La victoria fue producto de una confluencia de fuerzas que incluyó al PRO, el socialismo, el MID, al peronismo disidente y sectores independientes que encontraron en la coalición una herramienta para un cambio de rumbo en la ciudad.


Hoy, a poco más de dos meses de asumir en diciembre de 2023, Azcué busca consolidar su liderazgo y proyectarse a la presidencia del Comité Provincial de la UCR. Pero el desafío que enfrenta es doble: ordenar el escenario interno en Concordia y no perder de vista el equilibrio de la alianza que lo llevó al poder.

El radicalismo concordiense, lejos de estar alineado de manera automática con el intendente, mantiene tensiones internas que requieren atención. Sectores como el de la senadora Cielo Espejo y el del diputado Marcelo "Mono" López deben ser contemplados en cualquier estrategia de unidad, así como también las diferencias con la presidenta del partido, Lorena Aguilar. Lograr una lista de consenso a nivel local es una condición indispensable para proyectarse en el orden provincial con fortaleza.

Pero hay otro factor clave en la construcción política que Azcué no puede perder de vista: la coalición que lo acompañó al triunfo sigue siendo necesaria para sostener la gestión y garantizar la continuidad de un proyecto que no depende exclusivamente del radicalismo. Mientras el intendente busca conducir la UCR provincial, el escenario electoral de 2025 plantea otro desafío: mantener un armado amplio que incluya al PRO, el socialismo y el MID, actores fundamentales en la victoria de 2023 y claves para sostener el rumbo político en Concordia.

En ese escenario, figuras con proyección como Nancy Ballejos, actual diputada por el PRO con un anclaje más ligado a la conducción nacional, y Luis Martín Dri, coordinador de Municipios del Corredor Uruguay y también del PRO, aparecen como nombres a seguir en la disputa legislativa de 2025. Ambos representan opciones con respaldo segmentado en la coalición y podrían aumarse al armado electoral.

También,Guillermo Marcone, referente del MID, se perfila en la estrategia legislativa. Su llegada al Congreso no solo representaría un anclaje directo para Frigerio y su gestión provincial, sino que también le permitiría a Azcué quitarse del medio a un posible competidor para la intendencia en 2027.

El radicalismo siempre ha dependido de las alianzas para alcanzar el poder en Entre Ríos. Creer que la victoria de 2023 es sólo un triunfo partidario y no el resultado de un esfuerzo compartido podría ser un error estratégico. Si el objetivo es consolidar un proyecto de largo plazo en Concordia y en la provincia, la clave estará en la capacidad de Azcué para sostener la unidad con los aliados que hicieron posible su llegada al gobierno.

Las elecciones de 2025 serán un primer test de esa construcción política y definirán cuáles son los liderazgos que se consolidan y cuáles quedan relegados. En ese camino, fortalecer a quienes aportan volumen político a la coalición podría ser una decisión tan pragmática como necesaria.

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