Carmela es una niña de un año y ocho meses de edad, es concordiense y entre las secuelas que dejó su nacimiento prematuro tiene un problema auditivo, motivo por el que su mamá, Gabriela Leites, tomó acciones legales en contra de la prepaga a la que está adherida con su familia para así acceder al implante coclear necesario para la condición de su hija.
Gabriela recordó que desde la prepaga Prevención Salud (perteneciente al Grupo Sancor) “hicieron un compromiso de pago, que va a ocurrir aproximadamente a fines de julio”, con la llegada del implante coclear al país.No obstante, comentó que “la sorpresa fue que cuando me reincorporé recientemente al trabajo, me hicieron firmar un telegrama con la desvinculación, donde se me explica simplemente que a partir del día de la fecha, prescindian de mis servicios”, a lo que agregó que “en los años que yo estuve trabajando, desde el 2018, nunca tuve un llamado de atención, un apercibimiento, una suspensión, ningún indicio de que iban a desvincularme”.
Debido a esto, apuntó que “yo a esto lo asocio con lo de Carmela, porque yo sabía los riesgos que iba a correr y muchos me decían que era mi lugar de trabajo, pero como lo sostuve desde el primer momento, ella nació prematura y dio pelea desde su primer minuto de vida, por lo que yo no podía quedarme de brazos cruzados, sabiendo que era algo ajeno a ella, que no era algo que ella pudiera conseguir, tenía que ser yo quien peleara por eso y por sus derechos”.
Además, explicó que “como me animé con el tema del implante, después presenté un recurso de amparo frente a la negativa de la cobertura de las leches que Carmela consume, que es muy costosa y que desde el año pasado me daban solo la mitad de lo que el médico pedía”, a raíz de lo que “nuevamente tuvimos un fallo a favor nuestro y Carmela empezó a recibir la cantidad de leche requerida por el pediatra y calculo que fue esto lo que no gustó, lo que molestó, porque no hay otro motivo”.
Fuente: Diario Río Uruguay


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