Patria
al Hombro acordó recibir $25 millones del Ministerio de Desarrollo Social este
2021. Parte de su facturación ante la AFIP es inexplicable. Apuntan a su
referente por estar “a ambos lados del mostrador”. (Julián D’Imperio y Ramón
Indart/PERFIL)
Más
de tres millones de pesos gastados en una carnicería de barrio para comprar
productos de limpieza, más de medio millón de pesos en materiales de
construcción comprados a una mutual que vende indumentaria a la gendarmería y
desconoce vender otro tipo de productos y cuyo domicilio comercial es
inexplicablemente el mismo que el de una escuela en Berazategui, y la reventa
informal de cervezas para “hacer caja” son los insólitos datos que PERFIL
corroboró con documentación sobre la cooperativa del Frente de Todos, Patria al
Hombro, que, para este 2021, tiene pautado recibir 25 millones de pesos del
Ministerio de Desarrollo Social, del cual forma parte la persona que más peso
tiene dentro de la cooperativa.
Este
escándalo llego mediante una acusación interna en el Ministerio de Desarrollo,
una de las cajas más grandes del Estado Nacional, donde graficaban las facturas
truchas de por al menos cuatro millones de pesos de la cooperativa, que ya
cobró 12,5 millones de pesos (la mitad) de los fondos del programa que se
desprende de la Secretaría de Economía Social, que conduce Emilio Pérsico y
depende de la cartera social que dirige Daniel Arroyo. A la espera de que
Patria al Hombro presente la rendición de sus gastos, se definirá si se le
asignan nuevamente otros 12,5 millones de pesos para el resto del año.
Se
trata de una cooperativa que, en los papeles y según contaron desde la
organización, se dedican a realizar tareas de construcción y algunos otros
servicios. No tienen redes sociales ni página web y si se googlea su nombre no
se encontrarán noticias que hablen de la cooperativa tampoco.
El
disparador surgió a partir de una factura de la empresa Emsergen SA, por $
648.743,92, en donde se detalla la compra de materiales de construcción por
parte de la cooperativa. Hasta ahí todo parecía normal. Sin embargo, PERFIL se
puso en contacto con dicha empresa, que desmintió vender materiales de
construcción. Lejos de ser un corralón, la firma es una mutual que comercializa
indumentaria para la Gendarmería. “No vendemos ningún material de
construcción”, precisaron.
Más
adelante, la empresa dejó de responder el teléfono cuando este portal buscaba
una respuesta por las facturas apócrifas.
En
aquella factura con fecha del 23 de marzo de este 2021, la cooperativa compró
arena, ladrillos, hierros, cal y cemento. Pero la respuesta de Emsergen SA ante
la consulta de este medio fue rotunda: “Acá nada que ver, en Emsergen SA
trabajamos para una mutual de Gendarmería vendiéndoles indumentaria”.
Asimismo,
en esa misma factura figura un domicilio comercial de la empresa que poco tiene
que ver con la ubicación del comercio. Según las imágenes satelitales de Google
Street View, en Ranelagh, Calle 360, localidad bonaerense del partido de
Berazategui, no hay ningún local de construcción ni tampoco una mutual de
Gendarmería, sino la dirección de una escuela. El local de Emsergen está
ubicado en Tacuarí 566, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque lo que dice la
factura es real: el domicilio comercial de Emsergen es ese, el mismo domicilio
registrado de Claudio Fontanazzi, dueño de la empresa.
Sin
embargo, esa irregularidad no fue la peor. Este portal se encontró luego con
otras siete facturas que generaron hasta ruido en el propio Ministerio. Justo
en Quilmes, en la calle Andrés Baranda al 311, de donde es Miguel Romano,
presunto presidente de la cooperativa, hay una carnicería de barrio llamada “La
Cabaña”, cuya razón social es Baglieri e Hijos S.R.L., que facturó un total de
$ 3.215.311,22 en tan sólo tres meses por compras que hizo Patria al Hombro.
Y
no se compró carne ni productos típicos de autoservicio en pequeñas cantidades,
sino una enorme cantidad de productos de limpieza como jabón, alcohol,
lavandina, guantes, trapos, desinfectante de piso, entre otros productos.
El
9 de diciembre del 2020 se gastaron $ 485.070,85 y tan sólo cinco días después,
se volvió a comprar exactamente los mismos productos, mismas cantidades y se
gastó nuevamente el mismo monto de casi medio millón de pesos. Lo curioso es
que también en ese mismo 14 de diciembre del año pasado hay otra factura
diferente por $ 481.047,60 también por los mismos productos de limpieza. El 28
de diciembre se volvió a comprar allí por $ 483.570,45. Y ya iniciado el 2021,
el 4 de enero, la cooperativa cambió su dirección de facturación de Sarmiento
643 a Triunvirato 3691, es decir que se mudó desde el centro porteño al barrio
de Urquiza. En la factura de aquel día fueron $ 480.829,80. El 8 de febrero de
este año volvieron a comprar esos mismos materiales por $ 481.080,27.
Y
la última compra del 30 de marzo de este año por $ 318.641,40 fue facturada por
“Autoservicio La Cabaña” cuya razón social es Roxana Daniela Baglieri, a
diferencia de las anteriores, aunque en una clara concordancia con La Cabaña de
“Baglieri e Hijos”. No obstante, la dirección no es la misma: si bien sigue
siendo en el partido de Quilmes, la factura figura en la calle Catamarca al
603, en donde las imágenes de Google Street View no muestran ningún autoservicio
ni comercio minorista.
Esos
gastos generaron ruido internamente: ¿Por qué se comprarían tantos productos de
limpieza a un minorista? ¿Cómo un minorista puede vender esa cantidad de
productos a un sólo cliente en tan sólo tres meses? ¿Y por qué una cooperativa
que se dedica a la construcción gastó más de tres millones de pesos en
productos de limpieza en una carnicería de Quilmes?
Este
portal intentó comunicarse con la carnicería en reiteradas oportunidades,
previamente a los anuncios de confinamiento, sin obtener respuesta alguna.
Asimismo,
PERFIL se acercó al domicilio que figura de la cooperativa, en Triunvirato
3691, del barrio porteño de Villa Urquiza, en donde se sorprendieron: “¿Cómo
llegaste hasta acá? ¿Cómo nos encontraron?”, preguntaron en reiteradas
ocasiones. Ante la consulta sobre información para militar en dicha agrupación,
detallaron sobre una actividad “para hacer caja” para la cooperativa,
revendiendo “entre amigos” una línea de cerveza que sacó la cooperativa, que
según figura en la AFIP, tiene actividades vinculadas a la construcción y
reforma de edificios.
“A
nosotros y a vos también, nos queda el litro a $ 125, con eso se paga a la
cervecería y armamos una pequeña caja nuestra con gastos operativos. El resto
digamos queda para vos. El valor sugerido de venta es $150. La idea es moverla
entre contactos, kioscos, redes sociales”, comentaron.
Más
adelante, cuando se le consultó al presidente de la cooperativa por estas
facturas, dijo no estar al tanto de los gastos y que eso lo sabría “el
contador”. Cuando se le consultó por su número dijo que brindaría el contacto y
nunca lo hizo.
¿Quién
está a cargo de la cooperativa?
El
presidente es Miguel Romano, pero fuentes cercanas aseguraron que “la cabeza
estratégica es Federico Berardi”. “Puso a cualquier persona para que firme,
pero en realidad es Berardi”. Federico Berardi es Director Nacional de Primera
Infancia, designado en el Boletín Oficial el 2 de enero del 2020 aunque en
carácter de transitorio por 180 días porque no reunía con todos los requisitos,
según dice la propia designación. Esa área depende también del Ministerio de
Desarrollo.
Curiosamente,
Romano militó en Encuentro Peronista, en Quilmes (de donde es la carnicería),
una agrupación cuyo referente es Berardi.
Berardi
cita el nombre de la cooperativa en sus redes sociales, en una foto con el
Presidente Alberto Fernández: “Feliz cumple a quien cumple con ponerse la
Patria al Hombro”, publicó saludando por su cumpleaños al mandatario.
Berardi
fue también coordinador del Programa Defensoría del Pueblo en Villas de la
Ciudad. Se ha reunido con Máximo Kirchner y publicado las fotos en sus redes
sociales también, aunque marcó distancia con La Cámpora en una entrevista con
La Tecla en 2019, donde consideró que “los respeto en su capacidad de
participación y construcción política. Generacionalmente, soy hijo del mismo
proceso político. Pero es una organización cuyos dirigentes ya no son jóvenes y
quedaron desfasados desde ese lugar”.
Tiene
36 años y es licenciado en Ciencias Políticas. Condujo Encuentro Peronista, una
agrupación con desarrollo en la ciudad y 12 localidades del Conurbano. Además
es integrante activo de la Pastoral Social, donde coordinó una diplomatura
sindical que le permitió vincularse con gremios y organizaciones sociales.
Desde 2014 dirigió el Programa Defensoría del Pueblo en Villas de la Ciudad.
La
(no) explicación de las facturas
Tras
dos semanas de no responder por el teléfono del contador, Patria al Hombro
llamó a este medio horas después de que se le escribiera directamente a Berardi
por esta nota. “Somos una cooperativa que ayuda a la gente, que da trabajo.
Tenemos todos nuestros gastos en regla y ningún problema con la AFIP”, dijeron.
PERFIL
corroboró que las facturas obtenidas fueron autorizadas por la AFIP y recibidas
por la cooperativa que, ante la propuesta de corroborar la información y dar
una respuesta concreta sobre las mismas, se encontró con la negativa.
“No
podemos confirmar si esas facturas son nuestras o no. Tienen que chequearlo
cuando presentemos la rendición ante el Estado”.
“La
rendición de gastos hechos con los fondos del Estado está perfecta. No hay
ninguna factura apócrifa. Nosotros vamos a presentar al Estado nuestra
rendición de cuentas. Y los demás gastos se presentarán con el balance completo
cuando corresponda”. Esto significa que la cooperativa podría eliminar de la
rendición al Estado las facturas publicadas por PERFIL, pero no de los
registros públicos de la propia página del AFIP, que comprueba la existencia de
las mismas.
Desde
el Ministerio de Desarrollo explicaron que para acceder a dichos fondos, se
debe presentar la Declaración Jurada donde se detalla los datos de la
Organización No Gubernamental u Organismo Gubernamental, el monto transferido y
el monto rendido. “Esta Declaración se acompaña de un Anexo donde se detallan
todos los datos de las copias de facturas que se presentan en la rendición”,
detallaron.
“Las
facturas deben estar inutilizadas, es decir incorporar el número de expediente
y resolución aprobatorio del subsidio, impidiendo esto que se utilicen para
otra rendición y deben estar firmadas por algunas de las personas que suscriben
la Declaración Jurada. Se debe presentar la validez del comprobante emitido y
la constancia de inscripción, ambas emitidas por AFIP”, agregaron.
Fuente: Perfil / Concordia7


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