El
juez Rodolfo Mingarini de los Tribunales de Santa Fe dejó en libertad, con
medidas restrictivas, a un hombre que fue denunciado por violación. Aún cuando
la víctima manifestó a través de la fiscalía que temía por su integridad
física. Entre sus argumentos para desestimar el caso dijo que no entendía cómo
el agresor tuvo tiempo de ponerse un preservativo al momento del ataque
mientras que sostuvo que “no hay discusión del acceso carnal”, para poner en
duda el consentimiento de la mujer.
No
le cree
Una
mujer del norte de la ciudad de Santa Fe denunció que un albañil que trabaja
frente a su casa ingresó a su domicilio y la abusó sexualmente. Ante la
policía, dijo textualmente: “Me violaron”. De acuerdo a la presentación que
hizo la representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Celeste
Minitti, en la audiencia por medidas cautelares que se llevó adelante en
Tribunales el pasado domingo, se desprende del informe psicológico que le
realizó una profesional de la salud mental a la denunciante que “la víctima se
encuentra orientada en tiempo y espacio, sin alteraciones en la memoria, ni
alteraciones sensoperceptivas y que además a lo largo de su relato se pueden
registrar varios momentos de angustia en relación a que iba contando lo
sucedido”.
Asimismo
el examen médico legal que le realizaron a la mujer da cuenta de lesiones
compatibles con un abuso sexual, además de otros golpes en su cuerpo relatados
en la denuncia y se halló material biológico del hombre en la escena, según se
detalló desde el MPA en la audiencia. El imputado se entregó a la policía una
vez que se enteró que era buscado y nunca negó “la relación sexual”.
Para
liberar al imputado, Mingarini argumentó: “No puedo relacionar y entrar en la
lógica de colocarse el profiláctico para tener esta relación cuando tiene que
estar sometiendo a la víctima”. Un planteo que la defensa del agresor no hizo
en ningún momento.
“Podemos
pensar que habría habido relaciones forzadas, pero no puedo entender cómo si va
a tener relaciones forzadas, empujándola, sometiéndola, se toma el tiempo... no
puedo reconstruir cómo hace para colocarse el profiláctico y luego avanzar
sobre el cuerpo de la víctima que según lo que está acá, se negaba. La verdad
es que ahí es donde me genera la mayor duda”, agregó el juez entre sus
argumentos.
Y
agregó el juez antes de darle unas medidas cautelares: “Realmente es posible
que haya habido esta relación no consentida, es posible, pero no tenemos
suficiente evidencia para considerarla probable”.
Cabe
destacar que ni en el Código Penal (artículo 119), o en ninguna ley en general,
se exige que las víctimas de violencia sexual demuestren algún grado de
resistencia o comportamiento particular ante un ataque. Si está penado, y hay
antecedentes, sobre transgredir el consentimiento de las personas.
La
audiencia duró cerca de dos horas y en varias ocasiones hubo discusiones entre
las partes por problemas en la conexión de Internet y por dificultades en
entender la cronología de los hechos. En ese contexto el juez sostuvo que “lo
que nos dice la víctima no es claro”. La fiscalía relató que la mujer dijo
desde el principio que conocía al agresor de vista del barrio, pero que no
sabía el nombre. La policía, en la búsqueda agarró a otro hombre que ella no
reconoció, y luego les comentó que tenía una vecina que había encontrado al
agresor en Facebook. Al juez no le quedó claro este vínculo porque el hombre se
defendió diciendo que tenían una relación, que ella niega absolutamente.
“Por
un lado dice —la víctima— que lo conoce, por otro dice que lo desconoce
totalmente, y se llega precisamente por unos registros fotográficos. Con esto
no quiero decir que la víctima esté mintiendo ni que esté mintiendo el
imputado, lo que quiero decir es que la evidencia nos deja con un análisis de
posibilidad para concluir, pero no de que probablemente esto haya ocurrido cómo
ha sido relatado”, dijo el juez.
Al
mismo tiempo, dijo en referencia a la Ley Micaela: “No puedo meterme en una
cuestión que hace a la intimidad de una persona adulta, no con estas evidencias,
evidencias que son todas posteriores y esto, aclaro, tiene que quedar siempre
con una mirada desde un lugar que tenemos que tener los magistrados respecto a
la condición de mujer”.
Mingarini
desestimó además los exámenes de medicina legal al sostener que “las lesiones
que tiene a nivel genital no se condicen con un acceso carnal, una penetración
forzada, tenemos que atenernos a lo que nos dice la víctima”, sin entrar en más
detalles ni explicar cómo llegó a esa conclusión.
Y
destacó, en varias ocasiones, al imputado: “Se presenta voluntaria y
espontáneamente y sin ser acompañado por ningún profesional ni de confianza ni
asistido por la defensa pública porque precisamente había tomado conocimiento
que estaba tratando el personal policial de ubicarlo”.
“Si
el imputado hubiera estado pensando de que había cometido este hecho tan grave,
aun si así hubiera sido, se presentó, se puso a disposición de las autoridades
judiciales a través de la policía. Se presentó espontáneamente, esto debe ser
valorado. El entorpecimiento probatorio, a esta altura si hubiera querido
realizar algún tipo de conducta o acción para interferir para que luego la
víctima en un juicio oral y público no declare, ya lo habría podido hacer,
estamos hablando de una mujer que vive sola... y por otro lado tengo que
valorar que se presentó espontáneamente”, concluyó Mingarini.
Fuente: Periódicas


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